Suculentas y Cactus
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Diferencias entre Subespecies, Variedades, Cultivares e Híbridos en plantas suculentas

A la hora de identificar nuestras suculentas puede hacerse todo un enredo entender los nombres taxonómicos de nuestras plantas. Todos los nombres botánicos consisten en al menos dos partes, el nombre de género seguido por el nombre de la especie.

Sin embargo, en el mundo de la horticultura, existen otras clasificaciones como subespecies, variedades, cultivares e híbridos.

SOBRE GENERO Y ESPECIES

El rango taxonómico del género se ubica entre la familia y la especie y se basa en varios criterios, pero generalmente el género abarca un grupo de plantas estructural y genéticamente similares.

Los nombres de las especies suelen ser adjetivos latinos o griegos, que describen algunas características físicas de una especie de planta o un nombre latinizado en homenaje a su descubridor, un famoso botánico, el perro favorito de alguien, etc.

Los nombres genéricos son sustantivos latinos, frecuentemente derivados del griego y pueden ser nombres descriptivos: Loxanthocereus, cactus columnar de flor oblícua; nombres personales: Corryocactus, honra al Ing. T. A. Corry; o anagramas: Lobivia, anagrama de Bolivia.

Los nombres pueden ser masculinos (terminados en us), femeninos (terminados en a) o neutros (terminados en um). Ejemplos: Cereus (masculino): cirio, vela de cera; Opuntia (femenino): Opus, isla griega; Calymmanthium (neutro): flor cubierta. Los nombres específicos deben coincidir en género con los nombres genéricos.

Ejemplos:

Cereus vargasianus; Mila caespitosa; Epiphyllum floribundum.

A su vez, hay unas reglas o convenciones para escribir los nombres científicos:

  • Se escriben generalmente en cursiva para destacarse dentro de un texto.
  • El género comienza con letras mayúsculas.
  • La especie comienza con letras minúsculas.
  • Siempre está escrito en latín.

Ejemplos:

Echeveria elegans

El género Echeveria debe su nombre al botánico español Atanasio Echeverría y Godoy, del siglo XVIII. El epíteto latino elegans significa elegante.

SUBESPECIES

La designación de una subespecie se aplica a una planta que está geográficamente aislada de otros miembros de su especie en el hábitat y, por lo tanto, no se cruza por este motivo (aunque es posible genéticamente). El rango de subespecies se ubica debajo de una especie y por encima de una variedad.

Debido a este aislamiento geográfico, las subespecies a menudo pueden adquirir diferentes características físicas de otros miembros de la misma especie.

Un ejemplo en el mundo suculento es la Crassula elegans subsp. namibensis que es la forma namibiana de la muy variable Crassula elegans.

Algunas veces, los términos subespecies y variedad se usan indistintamente, aunque esto no es taxonómicamente correcto desde el punto de vista técnico.

Para escribir el término subsp. (también podemos encontrar el término ssp.),  la notación se coloca entre los nombres de las especies y las subespecies y nunca se escribe en mayúscula o en cursiva.

VARIEDAD

Una variedad es una variación natural de una planta dentro de una especie. Un ejemplo es Cotyledon orbiculata. Existen muchas variedades naturales de esta especie, incluida Cotyledon orbiculata var. orbiculata, y la de forma oblonga Cotyledon orbiculata var. oblonga.

Las características físicas generalmente son reproducibles a través de la reproducción sexual. En otras palabras, las plántulas sembradas de una planta poseen las mismas (o solo ligeramente diferentes) características físicas que la planta madre.

Para escribir el término var. la notación se coloca entre los nombres de las especies y de las variedades y nunca se escribe en mayúscula o en cursiva.

CULTIVAR

La diferencia entre cultivares y variedades viene dada por su origen. En términos simples: una variedad es un tipo de planta que surgió en la naturaleza mientras que un cultivar es el resultado de la intervención humana.

Si bien, el verbo cultivar en español significa sembrar, a los efectos de taxonomía botánica, el término cultivar es una abreviación de “variedad cultivada” en inglés.

Como su nombre indica, un cultivar es una variedad cultivada por humanos, y que no se encuentra en ningún lugar en el hábitat natural (con solo algunas excepciones: por ejemplo, una planta fasciada puede considerarse tanto una variedad como un cultivar, ya que la fasciación puede ocurrir en la naturaleza).

Los nombres de los cultivares tienen las siguientes reglas de escritura:

  • Estar escrito en cualquier idioma, pero en latín.
  • Debe comenzar con una letra mayúscula.
  • Si están escritos en compañía del nombre científico, deben estar entre comillas o precedidos por el término cv.
  • Nunca en cursiva y rodeados de comillas simples.

Para ser verdaderamente considerada un cultivar, la planta debe tener características particulares y deben ser pasadas generación a generación.

Ejemplo:

Echeveria runyonii cv. Topsy Turvy

echeveria Topsy Turvy photo
Photo by Starr Environmental

 

HIBRIDOS

A veces dos plantas genéticamente diferentes se entrecruzan y pueden tener descendientes. Si sus descendientes pueden reproducirse por sí mismos, se les llama híbridos, independientemente de si tuvieron interacción humana o se produjeron en la naturaleza.

Los híbridos pueden resultar del cruce de dos plantas del mismo género (intragenéricos) o dos plantas de distintos género (intergenérico).

Ejemplo:

xGraptoveria = Echeveria x Graptopetalum

xPachysedum = Pachyveria x Sedum

El nombre de los híbridos es como una multiplicación de los nombres científicos de las dos plantas, en orden alfabético.

Si el híbrido es una creación humana, el nombre se dará de acuerdo con el Código Internacional de Nomenclatura para Plantas Cultivadas

Si el híbrido ocurre en la naturaleza, el nombre se dará según el Código Internacional de la nomenclatura para las algas, los hongos, y las plantas.

Los nombres de nuestras plantas dicen mucho de ellas, y entender, al menos de forma básica la estructura de sus nombres puede sernos de mucha utilidad para su cuidado.

No es necesario aprendernos los nombres latinos de todas nuestras suculentas al mismo tiempo, pero si practicamos clasificándolas e identificándolas, esos nombres se volverán familiares, no parecerán tan difíciles de usar y nos ayudarán a cultivar y cuidar nuestras plantas con más conocimiento.

Imagen de portada por  hortulus

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